Había una vez una calabaza que vivía muy contenta con su familia en un maizal. Tenia 3 hijos: Calabazón, Calabacín y Calabazota, y su mujer una hemosa y brillante cabaza verde llamada Cali.
Un día soleado de Otoño estaban tomando el sol cuando un ser muy grande y extraño cojió al padre y se lo llevo. ¡No,no por favor no me separeis de mis hijos! decía pero no parecía entender.Más tarde unas criauras más pequeñas y más ruidosas vinieron hacia el con cucharas y cuchillos. Le abrieron la cabeza y le sacaron las vísceras y los órganos. El n
o aguantaba el dolor y gritaba sin parar. Los seres que le torturaban parecian muy felices. Cuando acabaron de vaciarlo le clavaron muchas veces un cuchillo agujereando su piel. No paraba de pensar en sus hijos y deseaba que no les pasara lo mismo. Al final le metieron un fuego por dentro y lo dejaron pudrir, olvidado y solo.