El creador de WhatsApp se llama Jan Koumb y fundió la famosa red social (WhatsApp) fundada en 2009 y la fecha de adquisición fué el 19 de febrero de 2014.
Este ucraniano de 40 años y el nombre Jan Koumb, además de ser el creador del servicio de mensajería instantánea más utilizado del mundo, tiene una de esas vidas donde el karma se hace presente.
Pensar que el tiempo al final pone a todo el mundo en su lugar es un pensamiento común entre los más optimistas. Los fieles creyentes de esa supuesta ley cósmica de causa y efecto siempre esperan que “al fin del camino a ti llegará el bien que esperaste vivir” (seguro que se ha dado cuenta: Karina,En un mundo nuevo, Eurovisión 1971). Sin embargo, fuera del mundo de las ideas, en el mundo terrenal aquello que cantaba Karina no siempre llega a producirse.
Pero la vida del creador de WhatsApp, Jan Koum, es un ejemplo para aquellos que hoy no están en el punto de vida que habían deseado y para aquellos que hacen del karma su religión.
Inmigrante ucraniano en la fructífera costa oeste de los Estados Unidos, un adolescente Korum y su familia tuvieron que comenzar una nueva vida desde cero en un nuevo país. El joven no tendría ordenador propio hasta los 19 años, hecho que cambiaría su futuro.
Autodidacta nato, su primer contacto ‘profesionall’ con la tecnología sería a través del grupo de hackers. Ahí conoció a los que serían los fundadores de compañías como Napster, Shawn Fanning y Jordan Ritter y los que le ayudarían a entrar en la Universidad de San José.
Tras un período de trabajo y estudio en la universidad y en el departamento de de seguridad de Ernst & Young, el joven ucraniano abandona sus estudios y colaboración universitaria en 1997 por una oferta de trabajo en Yahoo tras conocer a su gran amigo Brian Acton y futuro cofundador de WhatsApp.