Nuestros días de andar los dos en la misma bicicleta bajando por Axeitos y subiendo Balteiro. Bajando por Oleiros casi nos caemos la cuneta en la curva cerrada bajando la Cantina de Dina, siempre nos arriesgábamos a todo.
Nuestras rutas por los ríos y montes, eran increibles y siempre llegamos a casa llenos de barro por todo, con la bicicleta llena de lama.
Un día que mis padres fueron a casa de unos amigos en Oleiros, que nosotrois estábamos en Bretal tubímos que ir por Sampedro y estaba todo sin luz. Fuimos rapido pero con miedo a caernos.



