Había una vez una familia que vivía en Francia, concretamente, Le Man. Tenían una casa preciosa con vistas muy bonitas. El único problema era que tenían muchas plantas dentro de casa; pero ellos pensaban que estaba muy bien tener plantas porque te dan vida y te hacen sentir más feliz.Un día decidieron ir de vacaciones una semana a Disneyland, en París.
Cuando volvieron su casa ya no era una casa, era una selva. Estaba completanente cubierta de plantas y enredaderas. Pero de lo que no se habían dado cuenta es de que un hijo suyo se había quedado, porque tenía un campeonato de baloncesto, y estaba atrapado. Empezaron a coger piedras y palos para intentar llegar a dentro.
Después de tres horas intentando entrar lo consi
guieron. Encontraron a Miguel que estaba sano y salvo, solo que muy preucupado y ansioso. Miguel les contó que fue sacando fotos de como la casa se iba transformando. Eran chulísimas.Las pusieron en YouTube y tubieron muchisímos seguidores ganaron mucho dínero y pudieron hacerse otra casa, pero ésta sin plantas, claro.
Era o fillo de un médico de unha boa posición e nieto de un famoso médico, filósofo, naturalista e poeta inglés Erasmus Darwin. Apesar de cursar estudios de medicina en Edimburgo e de etología en Cambridge (inducir ao aparecer polo seu pai, moi preocupado polo seu futuro) o seu interes principal, estimulado entre outros motivos pola lectura das obras do alemán Alexander vom Humboldt, se centraba nas ciencias naturales. Este interés impulsóulle a incorporarse, en calidad de naturalista de expedición, ao periplo ao rededor do mundo de H.M.S Beagle (1831-1836), a mando do capitán Robert Fitzroy, o cual levoulle a biajar por América do Sur, as islas do Pacífico, Austrália, Nueva Celanda e o sur de África.