Hace mucho tiempo un chico estaba aburrido en clase y estaba buscando algo con lo que jugar. En el armario encontró un sombrero que decía:
— Ponme, soy el destructor de mundos.
Y él contesto:
—¡Vale! ¡Mola!
Entonces se lo puso y el destructor de mundos hizo que saliera su lado más oscuro. Un compañero llamado Rober le dijo:
— ¿Qué tal Carlos?
Y contesto:
— ¡Vete por ahí!
Y le dice una compañera:
— ¡Eso no se hace!
Y le atacó con una bola de energía y dijo:
— ¡Ay!
Después dijo:
— Voy a conquistar el planeta y no me podéis detener.
Y entonces dijo Rober :
— El punto débil es el sombrero; hay que quitárselo.
Y el sombrero dijo:
— Yo no soy un simple sombrero. Soy el destructor de mundos y conseguiré mi objetivo.
De repente un compañero llamado Marcos lanzo una bola de papel al sombrero y el sombrero dijo:
— ¡Noooooo!
Y Carlos dijo:
— ¿Qué ha pasado? No recuerdo nada después de ponerme el sombrero.
Los compañeros le explicaron la historia a Carlos y encerraron el sombrero en el armario.
A la siguiente hora el profe se lo pone y …
¿Continuará? …
