Un enorme incendio obliga a evacuar una ciudad de 80.000 habitantes en Canadá

No es frecuente que un incendio forestal obligue a desalojar una ciudad entera de 80.000 habitantes, pero eso es lo que ocurrió ayer en Fort McMurray, en la provincia de Alberta, en el noroeste de Canadá. El siniestro que se desató el domingo, alimentado por temperaturas inusualmente elevadas para la zona y la época del año, enfiló hacia el centro de la ciudad empujado por los fuertes vientos y reu_20160504_013115636dejó a su paso un rastro de destrucción en varios barrios, lo que llevó a las autoridades locales a ordenar la evacuación obligatoria de los residente.

«Sean pacientes, conduzcan con cuidado y, por favor, cedan el paso a los vehículos de emergencia», explicaron desbordadas por la violencia de las llamas, que convirtieron en cenizas los miles de viviendas que se interponían a su avance en las zonas de Beacon Hill y Centennial Trailer Park. «Es el peor día de mi carrera. La ciudad ha sido arrasada por el fuego. Esto es un infierno», acertó a decir el compungido jefe de bomberos, Darby Allen.

Deixa unha resposta