La rana Gustavo vivía en una charca en el jardín,
por la mañana hacía burbujas de agua con la nariz.
Se colocaba a veinte grados de inclinación respecto al sol
y esperaba a que un arcoíris se formase en las burbujas.
Gustavo era una rana científica observadora y le gustaba desayunar tranquila,
sin tener que saltar entre las hojas en busca de comida
.
Así que esperaba a que diez mosquitos se reuniesen a contemplar
las burbujas de arcoíris que con su nariz creaba al resoplar,
y cuando se quedaban con la boca abierta, totalmente pasmados,
Gustavo,de un lengüetazo, el desayuno había solucionado.